Impacto económico de la inteligencia artificial en América Latina

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicó recientemente un informe que analiza el impacto económico de la inteligencia artificial (IA) en la región, advirtiendo que, aunque América Latina está viviendo una transformación tecnológica acelerada, enfrenta un preocupante rezago en materia de inversión, infraestructura y capacidades laborales que podría profundizar las desigualdades estructurales existentes.

Foto de la caratula del informe de CEPAL

El estudio, titulado Impacto económico de la inteligencia artificial en América Latina: transformación tecnológica y rezago en materia de inversión y capacidades laborales, revela que en 2023 la región solo concentró el 1,56 % del gasto mundial en IA, con una inversión estimada en 2.600 millones de dólares, a pesar de representar un 6,3 % del PIB global. Esta brecha evidencia una desconexión entre el potencial económico de América Latina y su capacidad efectiva para adoptar e impulsar el desarrollo tecnológico.

En términos de impacto económico, la inteligencia artificial generó ese mismo año una contribución estimada de 70.748 millones de dólares, equivalentes al 1,11 % del PIB regional en los 17 países analizados. Esta cifra se descompone entre inversión directa, efectos indirectos por uso de la tecnología y sinergias con herramientas complementarias como la computación en la nube.

No obstante, el informe advierte que la mayoría de los países latinoamericanos se encuentran en una etapa incipiente de adopción tecnológica. Brasil y México lideran el gasto regional, seguidos por Chile, cuyo gasto relativo supera al de países con mayor población como Argentina y Colombia. Este hecho se atribuye al mayor desarrollo digital de Chile, que lo posiciona como un referente regional en términos de infraestructura y adopción tecnológica.

El informe también destaca que los beneficios económicos de la IA podrían aumentar considerablemente si la región logra cerrar las brechas actuales. Se proyecta que entre 2024 y 2030, la IA podría aportar más de 565.000 millones de dólares acumulados al PIB regional, lo que representaría un 1,03 % del PIB estimado para ese período. Sin embargo, esta proyección depende en gran medida del fortalecimiento institucional, la inversión en infraestructura digital y el desarrollo de talento humano.

En este sentido, el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial 2024 (ILIA), desarrollado por CEPAL y CENIA, identifica a Chile, Brasil y Uruguay como los países mejor posicionados para liderar la adopción de estas tecnologías. Les siguen México, Colombia, Argentina y Perú como adoptantes incipientes, aunque todos enfrentan desafíos comunes, como la falta de regulaciones claras, la fuga de talento y las persistentes brechas de género en el sector tecnológico.

La CEPAL plantea tres líneas de acción clave para enfrentar este escenario: aumentar la inversión pública y privada en infraestructura digital y capacidades de cómputo; rediseñar los sistemas educativos y de formación laboral para incluir competencias digitales desde etapas tempranas; y establecer marcos normativos sólidos que regulen el uso ético y equitativo de la inteligencia artificial, con foco en la inclusión y la transparencia.

La transformación tecnológica que trae consigo la inteligencia artificial representa una oportunidad única para América Latina, pero su aprovechamiento requiere decisión política, coordinación regional y una visión de desarrollo centrada en las personas. Sin una acción rápida y sostenida, la región corre el riesgo de profundizar su dependencia tecnológica y ampliar las brechas sociales y económicas que busca cerrar.