China redobla su apuesta por la inteligencia artificial con nueva organización internacional y revolución educativa en universidades

Fotografia de la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial

China ha dado un nuevo paso en su liderazgo global en inteligencia artificial (IA) al anunciar la creación de la Organización de Cooperación Global en IA (GAICO, por sus siglas en inglés) durante la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial (WAIC) celebrada en Shanghái. La iniciativa, presentada por el primer ministro chino Li Qiang, busca fomentar una gobernanza colaborativa y normas compartidas para el desarrollo responsable de la IA a nivel internacional.

En paralelo, el país está viviendo una transformación interna igual de ambiciosa. Las universidades chinas están abrazando la inteligencia artificial de forma masiva, integrándola en sus aulas no como una amenaza, sino como una herramienta esencial para la educación del siglo XXI.

Mientras que en Occidente muchas instituciones académicas aún debaten los límites éticos y académicos del uso de herramientas generativas como ChatGPT, en China se impulsa su uso abierto y estratégico. Según una encuesta reciente del Instituto Mycos, un grupo de investigación de educación superior chino, el uso de IA generativa se ha vuelto prácticamente universal en los campus chinos. Solo el 1% de estudiantes y profesores dice no utilizar estas herramientas.

“En vez de esconder su uso, lo discutimos abiertamente. Es una habilidad que nuestros estudiantes necesitan dominar”, señala Liu Bingyu, profesora en la Universidad de Ciencia Política y Derecho de China. Esta visión se refleja en nuevas directrices del Ministerio de Educación publicadas en abril, que exigen una reforma integral conocida como “IA+ Educación” para todos los niveles educativos.

Universidades como Tsinghua, Renmin y Zhejiang están integrando cursos interdisciplinarios obligatorios sobre IA, desarrollando versiones internas del modelo DeepSeek y ofreciendo acceso gratuito a estudiantes mediante sus credenciales universitarias. La IA ya se enseña no solo como una materia técnica, sino como una herramienta transversal en áreas como las humanidades, la biología o el derecho.

El entusiasmo no se limita a las aulas. Según un informe del Instituto de IA Centrada en el Ser Humano de Stanford, China lidera el mundo en entusiasmo por la IA, con un 80% de los encuestados declarando estar emocionados por sus avances, muy por encima del 35% en Estados Unidos.