
Luis Marín, alumno de Ingeniería Civil en Computación y parte de la Oficina de IA de la VTI, creó un chatbot que busca reducir la ansiedad de estudiantes de matronería en sus prácticas clínicas. El proyecto fue aceptado para exponerse en el Congreso LatinSoTL de Latinoamérica y el Caribe, que se realizará en Costa Rica el 1, 2 y 3 de octubre.
Un innovador proyecto está marcando la pauta en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Se trata de un paciente simulado con inteligencia artificial, desarrollado por Luis Marín, estudiante de Ingeniería Civil en Computación y miembro de la Oficina de IA de la Vicerrectoría de Tecnologías de la Información (VTI). La herramienta está pensada para apoyar a matronas y matrones en formación, quienes podrán practicar sus habilidades de comunicación y contención emocional antes de enfrentarse a simulaciones clínicas reales.
“El proyecto busca complementar, no reemplazar, las prácticas con actrices o muñecos de simulación. La idea es que los estudiantes lo usen en sus casas o en tiempos libres, para llegar más seguros y menos ansiosos a la práctica”, explicó Marín, quien actualmente desarrolla su memoria en torno a este prototipo.
El estudiante detalló que el sistema se centra en la etapa de postparto, aunque planea expandirse a otros momentos del embarazo. “La mayor dificultad es que los alumnos se enfocan demasiado en lo técnico y descuidan la parte emocional. Con este chatbot pueden ejercitar tanto el conocimiento clínico como la contención al paciente”, señaló.
El trabajo se desarrolla junto a un equipo de docentes de Obstetricia. “Ellas me entregan la visión profesional y yo aporto la mirada técnica. Es un equipo multidisciplinario”, comentó Marín, quien ya probó una primera versión del chat con resultados alentadores.
El alcance del proyecto traspasó fronteras cuando fue aceptado para exponerse en el Congreso LatinSoTL de Latinoamérica y el Caribe, que este año se realizará en Costa Rica. “Mi profesora co-guía, Loreto Villanueva, me motivó a postular porque calzaba con el foco educativo del congreso. A pesar de que el proyecto está en etapa inicial, fue seleccionado y eso me llena de orgullo”, relató.
El desafío ahora es poder costear su participación. “Nada es gratis: debo pagar inscripción, pasajes, alojamiento y hasta el pasaporte. Estoy viendo cómo financiarlo por mis propios medios”, sostuvo.
Marín reconoce que este logro no habría sido posible sin su paso por la Oficina de IA de la VTI. “Antes de entrar no sabía nada de inteligencia artificial ni automatización. He crecido muchísimo a nivel personal y profesional, y este proyecto es fruto de ese aprendizaje”, afirmó.
De concretarse, la herramienta quedaría disponible inicialmente para estudiantes de matronería, con potencial de expansión a otras áreas de la Facultad de Medicina. “Lo interesante es que con simples ajustes en el chatbot se puede adaptar a distintas disciplinas, incluso con retroalimentación para los docentes. Es una herramienta con crecimiento exponencial”, concluyó.
Por Fernando Vilches